Revista Crisis número 2

El nº 2 de nuestra revista CRISISRevista de crítica cultural, ya está en nuestra web. Esperamos que sea de tu agrado, que la disfrutes y que te sientas parte de nuestro proyecto. Estamos deseando conocer tus opiniones, tus críticas, tus ideas, tus propuestas y mucho más.

En este número hemos enfrentado dos ideas: “OTIUM vs. NEGOTIUM”, para que podamos debatir y dar nuestro propio valor a cada una de ellas. También hemos intervenido en debates más actuales organizando la mesa redonda sobre “Presente y futuro del patrimonio aragonés” en cuya ejecución y desarrollo hemos contado con la colaboración de APUDEPA y de personas reconocidas en la lucha por la conservación y restauración de nuestros monumentos y obras de arte. Podréis entrar en el pensamiento y la vida (profesional) de quien Juan Domínguez Lasierra, en su entrevista, ha bautizado como “El ingenioso hidalgo don Andrés de Tardienta” que, además, nos ofrece un ramillete de aforismos que, en la sección dedicada a la creación, se mezclan con los relatos y microrrelatos de Eugenio Mateo y de José Luis Rodríguez García. También, con gran orgullo, os ofrecemos el artículo de nuestra firma invitada, la lírica y el sentido de nuestro gran poeta, Rosendo Tello. Concluimos con reseñas, críticas de eventos y de obras…”

 

 

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I Certamen Literario ANA MARÍA NAVALES

Nuestro compañero Juan Domínguez Lasierra ha querido honrar la memoria de su compañera, Ana María Navales, con la creación de un premio literario que ahora convoca en unión con la Fundación Fernando el Católico. El certamen pretende impulsar la creatividad literaria de la juventud; juventud a la que tan bien llegó Ana María en su enseñanza de la literatura y a través de sus múltiples obras.

Por nuestra parte, en Erial Ediciones nos hemos comprometido a editar los textos premiados en el número uno de la revista cultural Crisis, que verá la luz el próximo mes de junio.
Si tenéis entre 18 y 30 años todavía estáis a tiempo de enviar vuestras obras. Os adjuntamos las bases. Animáos y suerte.

Bases

Con el fin de fomentar la creatividad literaria de los jóvenes escritores, la Fundación Fernando el Católico, de Zaragoza, convoca el certamen literario “Ana María Navales”, de carácter anual, dedicado a la poesía y el relato breve. Con su creación se trata de reconocer la obra literaria de la escritora zaragozana y su apoyo constante a las nuevas generaciones. El “Primer Certamen Ana María Navales” se regirá por las siguientes bases:

Podrán participar escritores de 18 a 30 años, con obras inéditas: un poema o colección de poemas, preferentemente de no más de 100 versos, y un relato, no superior a los diez folios, de tema libre y escritos en castellano.

  1. Los premios estarán dotados con mil euros para cada una de las dos modalidades propuestas, poesía y relato breve.
  2. Los originales se remitirán por correo postal a Fundación Fernando El Católico, Plaza de los Sitios, 18, entlo. izda., 50001-Zaragoza, o personalmente en dicha sede, con indicación en el sobre de “Certamen Literario Ana María Navales”. Al original se añadirá un breve curriculum del autor, y sus datos acreditativos: fotocopia del DNI, domicilio y teléfono. Quienes lo deseen podrán concurrir bajo lema y con plica.
  3. Un jurado de tres miembros, del que formarán parte reconocidos escritores, dará a conocer el fallo el 31 de mayo. El plazo de admisión de originales finaliza el 15 del mismo mes.
  4. Los autores tienen absoluta libertad para la publicación de sus originales premiados, aunque habrán de hacer constar, de la forma que crean más adecuada, que han recibido el galardón. La Fundación se reserva el derecho de publicar los originales premiados en sus publicaciones propias.

Novela póstuma de Ana María Navales

El próximo día 3 de mayo a las 19,30 horas, en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés (Paseo Independencia, 2ª planta, ZARAGOZA), tendrá lugar la presentación de la novela póstuma de Ana María Navales, El final de una pasión. Presentan: Juan Domínguez Lasierra, escritor y periodista, y Julio José Ordovás, escritor, y Marta Agudo, editora.

Se trata de la obra póstuma de la escritora aragonesa Ana María Navales, una novela en la que una estudiosa visita la casa de campo donde vivió Virginia Woolf y “roba” un manojo de cartas intercambiadas entre la escritora y su hermana, la pintora Vanessa Bell. Sobre la lectura de esa correspondencia íntima va creciendo, con una prosa magistral, el último capítulo de la pasión que cimentó la trayectoria narrativa de Ana María Navales: el universo Bloomsbury y la figura de Virgina Woolf.

Sobre esta novela encontraréis suficiente información en el blog Al margen de Manuel Rico: http://manuelrico.blogspot.com.es/2012/04/la-novela-postuma-de-ana-maria-navales.html

  

Ana María Navales (Zaragoza, 1939-Borja, 2009) fue poeta, narradora y ensayista. Su carrera literaria está asociada a una devoción: la vida, la escritura y el universo de Virginia Woolf. Está considerada como la escritora más importante de Aragón en el siglo XX.

Juan Domínguez Lasierra está íntimamente vinculado a nuestra asociación Erial y ha participado activamente, con toda su experiencia y sabiduría, en la creación de Crisis nuestra revista cultural que verá la luz el próximo mes de junio. Julio José Ordovás ha colaborado en nuestro primer número con un precioso poema. El acto promete un gran interés, no os lo perdáis.

En defensa de la educación pública

La crisis económica nos sitúa en el centro de grandes contradicciones. Tenemos la necesidad de defender lo público de la institución que debería ser su protectora, el Estado. Éste ha hecho adelgazar drásticamente sectores como la educación, la sanidad, los servicios sociales, etc… El tratamiento único e indiscutible que los gobiernos europeos han recetado contra la crisis ha sido la dieta estricta o incluso el hambre. La ineficacia de este método está siendo notoria. El ahorro es ahogo económico para la mayoría de la población y supone, a la vez, una reducción constante de derechos. Esto supone invertir una máxima de sentido común: la ética debería guiar a la política para regular las actividades económicas y garantizar su honestidad. Sin embargo, es la economía la que rige la política para devastar o acorralar a la ética. Las decisiones que afectan a toda la sociedad se toman desde el ámbito económico, poniéndose en duda el concepto de bien común. Los derechos, ahora menospreciados, son conquistas éticas que posibilitan la construcción o el establecimiento de una democracia fuerte. Ésta se tambalea si los derechos comienzan a extinguirse.

Los derechos, ahora menospreciados, son conquistas éticas que posibilitan la construcción o el establecimiento de una democracia fuerte.

En este contexto se hace imprescindible la protección de la educación pública. Es un pecio al que agarrarse en el naufragio, una de las soluciones de la crisis. La necesitamos, no solo para la recuperación del bienestar económico sino para el fortalecimiento de los derechos de los ciudadanos y el establecimiento, por tanto, de criterios éticos que sean la base de la vida en comunidad. Si queremos recuperar las condiciones que posibilitan la convivencia democrática hemos de apostar por la educación y, concretamente, por la pública.

Su capacidad de integración e inclusión social hace que la educación pública sea la gran aliada de uno de los principios rectores de nuestra sociedad, un valor que nunca debemos olvidar, la igualdad de oportunidades.

Las razones son muchas. En primer lugar, asegura el tratamiento igualitario y la convivencia en libertad. En las aulas de los centros públicos de enseñanza encontramos ideologías, creencias religiosas y costumbres distintas. Personifica así el pluralismo y la tolerancia, como creación de lugares para el debate de ideas y la comprensión de posturas y creencias diversas. Su estructura así lo garantiza. Los centros públicos no responden en su funcionamiento a más ideología que la de los principios de la constitución, entre los que se encuentra el respeto a la diversidad cultural. Además los procesos de selección de sus profesores son una oposición o una bolsa de trabajo, donde los criterios ideológicos no cuentan.

Tal y como muestran los informes PISA el sistema educativo español es, después del finlandés, el que presenta mayor equidad entre los países de la OCDE.

Nos encontramos así con la segunda razón: el alumnado no se segrega. Su capacidad de integración e inclusión social hace que la educación pública sea la gran aliada de uno de los principios rectores de nuestra sociedad, un valor que nunca debemos olvidar, la igualdad de oportunidades. La lucha por la calidad en la educación pública, es la lucha por la igualdad. Tal y como muestran los informes PISA el sistema educativo español es, después del finlandés, el que presenta mayor equidad entre los países de la OCDE. La variación en resultados entre centros, explicada por la diferencia en el índice socioeconómico, es del 19,5% mientras que la media de la OCDE es de 41,7%. Además la ciudadanía percibe la escuela pública como una defensora de la justicia y, por tanto, de la igualdad, según la encuesta del CIS de marzo de 2012 cuando se pregunta quién reconoce los méritos a quien se los merece el 32,6% de la población se decanta por la pública frente al 24,9%, que lo hace por la privada. La educación privada y privada concertada no solo es segregativa con motivo de la ideología, la religión o incluso el sexo sino también según la clase social. Es deshonesto recibir dinero público para garantizar la gratuidad en la enseñanza y cobrar cuotas de entrada o mensualidades, que seleccionan al alumnado según su capacidad económica. Esto es lo que ocurre en la educación concertada tal y como denuncia la OCU según un artículo de Europa Press publicado el 8 de septiembre de 2012 “los colegios concertados exigen a los padres el pago de unas cuotas que pueden llegar a suponer un sobrecoste de hasta 1.000 euros para enseñanzas básicas que son obligatorias y en teoría, gratuitas.” Es la secuela de la contradicción en que se asienta la educación privada concertada, la educación no debería ser un negocio sino un derecho y un bien para la sociedad. Incluso Adam Smith, padre del liberalismo económico, defendía la necesidad de que algunos servicios como éste fueran tareas exclusivas del Estado. El beneficio que suponen para la comunidad hace desaconsejable su integración dentro de un mercado que no garantiza su universalidad.

La educación privada y privada concertada no solo es segregativa con motivo de la ideología, la religión o incluso el sexo sino también según la clase social.

La tercera de las razones es que la educación pública constituye, gracias a las virtudes anteriores, el instrumento más potente para la convivencia democrática. La democracia necesita ciudadanos informados y capaces de debatir y argumentar. En los últimos años una idea guía de las leyes educativas ha sido la de formar ciudadanos críticos, capaces de buscar información por sí mismos y de crearse su propia opinión. Una sociedad con ciudadanos así es una sociedad rica, participativa en política, dialogante, capaz de defender sus derechos y asumir sus deberes. La LOMCE, nueva ley de educación que se encuentra ahora mismo en la situación de anteproyecto, borra esta idea, olvida estas funciones de la educación. En su introducción da una definición oportunista de ésta en términos de utilidad económica: “La educación es el motor que promueve la competitividad de la economía y el nivel de prosperidad de un país.” No aparece otro cometido del trabajo en las aulas. Precisamente, olvidar el valor intrínseco de la educación ha sido el error que ha llevado  a muchos alumnos a abandonar sus estudios a cambio de un puesto de trabajo fácil y bien pagado en los tiempos de bonanza para ser los primeros despedidos en los tiempos de crisis. Necesitamos una ley que dé valor a la educación por sí misma. Solo así tendremos ciudadanos bien formados para el mercado laboral pero también exigentes con los políticos, capaces e informados para ser la base de una nueva etapa democrática, tan necesaria ahora mismo.

¿Podemos compararnos con países como Alemania que hace 50 años contaba con más del 70% de titulados en secundaria superior?

Defenderé ahora la eficiencia de la educación pública. La estrategia política actual es la de desprestigiar los servicios públicos con el fin de recortar en ellos. Así se presenta el gasto en educación como un despilfarro y a sus resultados como un desastre. Se trata de justificar cualquier intervención o reforma, aunque esa reforma sea devastadora. Ni la primera premisa es verdadera ni la segunda tampoco. El gasto en educación en cada alumno es de 9.800 dólares en España según informe de este año de la OCDE, por debajo de países europeos como Suecia, Noruega, Suiza, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, etc… Por otro lado, la LOMCE se justifica en su introducción citando los malos resultados de los informes PISA y la tasa de abandono escolar del 26,5%. Hay que situar ese porcentaje y tener en cuenta un dato que extraemos del informe de la OCDE de 2011 y que nos habla del inmenso progreso en titulados en educación secundaria en los últimos 50 años: “Entre los países con un nivel de partida más modesto se encuentra España y también con el aumento más notable después de Corea: el porcentaje de población española de 55 a 64 años titulada en Educación Secundaria superior en 1997 era prácticamente del 10% y la población de 25 a 34 años titulada en esta etapa en 2009 alcanza el 64%, una mejora de más de 50 puntos porcentuales. A pesar de este enorme avance, el punto inicial tan modesto explica que la cifra española de titulados de esa edad se encuentre todavía 17 puntos porcentuales por debajo del promedio OCDE” ¿Podemos compararnos con países como Alemania que hace 50 años contaba con más del 70% de titulados en secundaria superior?

Tenemos los profesionales para conseguirlo en el futuro, capaces de lograr que los ciudadanos españoles mejoren en su formación constantemente. Solo hemos de establecer las condiciones para ello e invertir en educación. No podemos retroceder. No debemos recortar los medios para el aprendizaje de nuestros alumnos.

Sergio Gómez
 

Cine y educación

Difícil sería encontrar un tema que el cine no haya tratado en su más que centenaria historia. El que constituye el tema central de estos trabajos, la educación, no iba a ser excepción. Y me refiero a la educación en lo que atañe a la labor de algunas personas, preferentemente maestros, referida a los que para simplificar denominaré como alumnos. Porque también me podría referir a la labor de educación que el cine puede ejercer sobre los espectadores, pero eso es otro tema. Un tema que con frecuencia se confunde con el adoctrinamiento, de connotaciones más negativas.

En lo que me quiero detener es en las numerosas películas en las que se han tratado temas relativos a las aulas, a la vida de los profesores, a sus relaciones con los alumnos y todas las variantes que pueda haber al respecto.

Apenas encontraremos a nadie que niegue la importancia que el período de educación, o sea de acopio de conocimientos, tiene en la vida de las personas.

Qué duda cabe que se trata de un tema interesante, incluso apasionante, humano y proclive a toda clase de tratamientos. Porque apenas encontraremos a nadie que niegue la importancia que el período de educación, o sea de acopio de conocimientos, tiene en la vida de las personas.

Es verdad que la misma no cesa, o más bien deberíamos decir que no debe cesar en ningún momento de nuestras vidas, pero bien se puede decir que es en la época en que está atendiendo las clases que alguien le imparte cuando el ser humano es por encima de todo un educando, un digamos “profesional” del aprendizaje.

Hacer un repaso exhaustivo de todas las películas que han tocado estos temas, además de prolijo sería casi interminable, y seguro que me dejaba buen número de ellas. Pero sí querría detenerme en unas cuantas que voy recordando por unos u otros motivos, no siempre relacionados con su calidad.

Curiosamente, la primera que me viene a la mente es una muy alegre. No diré que sea una gran película, pero sí que nos produjo a los chicos de mi época un gran impacto, posiblemente porque todos anhelábamos tener un profesor como aquel John Mills, bajo cuya batuta los alumnos de un colegio británico entonaban aquella melodía que se hizo muy popular en un programa deportivo de la radio española. Quien tenga ya sus añitos habrá ya adivinado que me estoy refiriendo a la titulada Es grande ser joven, hermoso título que todos suscribíamos y que muchas décadas después seguro que también lo hacemos, problemas de paro incluidos. Qué diferencia de colegio con los nuestros en aquella España de los cincuenta. Por el cine intuíamos que había otras formas de enseñar, de relacionarse entre maestros y alumnos, aunque a veces nos costara comprender aquella parafernalia de los americanos, con sus clubes y hermandades, tan lejanas a nuestra cultura y costumbres.

Por el cine intuíamos que había otras formas de enseñar, de relacionarse entre maestros y alumnos

Porque buen número de las películas que han llegado en tantos y tantos años a nuestras pantallas donde se abordan temas relativos a las aulas y a las relaciones entre maestros y alumnos nos han llegado de países anglosajones. Siguiendo con los británicos, cómo olvidar a aquel Mister Chips, que en los treinta fue Robert Donat y a finales de los sesenta Peter O’Toole. O aquella Versión Browning, donde el protagonista fue Michael Redgrave en una ocasión y Albert Finney muchos años más tarde. En estas películas podíamos asistir al ambiente de los colegios británicos a la manera clásica, continuadores de una tradición que aún se mantiene en muchos casos.

Muy diferentes han sido las películas que nos han llegado desde Estados Unidos, donde en la mayoría de las ocasiones la visión que se nos ofrecía por los problemas de la educación era más bien sombría. Solo en la exitosa El club de los poetas muertos asistíamos a unas formas de relación similares a las británicas, aunque la acción se desarrollara en Nueva Inglaterra. En cierta forma el personaje de Robin Williams recordaba al de aquellos profesores británicos tan cercanos a los alumnos, tan campechanos diríamos nosotros. Esa simpatía del personaje y la habilidad melodramática del guión hizo que alcanzara un gran éxito entre nosotros.

En Semilla de maldad, el profesor Glenn Ford lidiaba con una caterva de díscolos alumnos comandados por Sidney Poitiers, mientras se oía de banda sonora un rock and roll por primera vez en la historia del cine. A la postre se recuerda más esta película por aquel “rock alrededor del reloj” de Bill Haley que por la calidad de la película, que no era poca.

Curiosamente muchos años después el propio Poitiers se subiría al estrado del profesor para ser él quien se viera con un grupo de gamberros de la periferia de Londres, curiosamente comandados por una chica, la ahora olvidada Judy Geeson.

En España, durante décadas, la educación tuvo mucho más de adoctrinamiento que otra cosa

En ambas películas la impresión que se sacaba era francamente desoladora. Algo así como “con esta gente no hay nada que hacer”.  En los noventa Michele Pfeiffer repetiría experiencia en Mentes peligrosas, subiendo algo más el tono al aprovechar la liberalización verbal alcanzada en el cine de la época.

Un país muy aficionado a tratar el tema de la educación en las aulas ha sido Francia. Y posiblemente algunas de las mejores películas sobre el tema nos hayan llegado desde el país vecino. Cómo olvidar La clase, reciente éxito de Laurent Cantet. O la maravillosa Hoy empieza todo, de Bertrand Tarvernier, para quien suscribe una de las más interesantes películas del género.

O, yendo unos años atrás, aquellas dos de François Truffaut, La piel dura y El pequeño salvaje. En la primera se adelantaba la línea narrativa de la de Tavernier, para realizar un filme casi neorrealista, y en la segunda se trataba nada menos que de las teorías roussonianas, inspirándose en un caso al parecer real.

¿Y nuestro país? Por razones obvias, durante años ha sido un tema apenas tratado, y mucho menos en profundidad. Durante décadas la educación tuvo mucho más de adoctrinamiento que otra cosa, y ciertas cosas mejor no tocarlas, y si se tocaban ahí estaba la censura para poner orden.

Consultando una de las múltiples encuestas que circulan sobre las mejores películas españolas en estos últimos cincuenta años, solo aparece una que toca directamente un tema relativo a un maestro. Hablamos de La lengua de las mariposas, donde encontramos un personaje ejemplar salido de la magnífica pluma de Manuel Rivas y defendido como en él era costumbre por el gran Fernán Gómez.

Y es que busco en los rincones de mi memoria y apenas aparece nada más digno de mención. Sí, claro, encontramos maestros y maestras – Elvira Quintillá en la de Mr. Marshall, Lali Soldevilla en El espíritu de la colmena, entre otras- pero no es la educación o el ambiente en un aula el tema central de las películas en estos casos.

La ola, inspirada en hechos reales, mostraba la facilidad con la que se puede manipular a las masas

Hace cuatro años nos llegó un inquietante filme alemán, La ola, inspirada en hechos reales, que mostraba la facilidad con la que se puede manipular a las masas, en este caso una clase de jovencitos, para arrastrarlas hacia prácticas totalitarias. Posiblemente junto con La clase lo último interesante que nos ha llegado del tema.

En el terreno del humor cabría recordar a Cantinflas haciendo de “profe” o a un Jerry Lewis en plena forma parodiando a Jekill y Hyde en aquel Profesor chiflado de grato recuerdo. Y poniéndonos sentimentales y guiándome por mis recuerdos infantiles que a lo mejor ahora me defraudarían, el gran (en todos los sentidos) Aldo Fabrizi en la modesta película El maestro, dirigida por él mismo con coproducción española.

Tangencialmente podíamos recordar dos argumentos que han dado origen a varias versiones cada uno: el de un orgulloso profesor lingüista intentando convertir a una florista en una señorita –véase Pigmalión o My fair lady– o el de una institutriz británica educando en la corte del rey de Siam —El rey y yo, Ana y el rey de Siam y años más tardes la olvidable Ana y el rey—.

En fin, un buen número de filmes que abordaron un asunto tenido por todos por fundamental para la sociedad y ahora tan atacado por todas partes, el de la educación de nuestros menores, con el convencimiento de su importancia ya que están destinados a ser nuestro relevo. Bueno, al menos en teoría, porque con la que está cayendo…

 Fernando Gracia
 


Nuestra nueva realidad… Una nueva revista: CRISIS

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Paso a paso, caminando con seguridad, en los próximos días verá la luz nuestro nuevo proyecto editorial, esta vez, en principio, en formato digital: CRISIS: Revista de Crítica Cultural. 

Para su puesta de largo, detallaros cómo se ha creado, contaros cómo surgióErial, presentaros a nuestros componentes y sobre todo pasar un buen rato con todos vosotros, nos gustaría contar con vuestra presencia el próximo lunes día 21 de mayo, a las 19:30h. en la sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés – Independencia (Zaragoza).

En el acto intervendrán: Antonio M. MelendoEugenio Mateo OttoIsabel RosadoJuan Domínguez Lasierra y Fernando Morlanes… Además de, por supuesto, todos los que queráis tomar la palabra. Ya tenemos ganas de veros. Os esperamos.

Revista Crisis número 1

El nº 1 de nuestra revista CRISIS ya está aquí y debe cobijarse en una habitación a medio amueblar (buena parte de www.erialediciones.com continúa en construcción). A pesar de todo, no debéis preocuparos, paso a paso iremos avanzando y, en no demasiado tiempo, tendremos a vuestra disposición una excelente estructura de servicios web: Noticias en nuestra página de “Inicio”, el funcionamiento dinámico y participativo de nuestro “Blog” que, de alguna manera, también será el vuestro, nuestras señas de identidad en “Erial”, nuestra “Revista Crisis”, un espacio para nuestra “Editorial” y nuestros “Libros” y otro privado para nuestra asociación.

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Esperamos que esta web os guste y que tengáis un poco de paciencia. Ya se sabe, los principios siempre cuestan.

Sobre todo, no os cortéis un pelo y hacednos llegar vuestras opiniones y vuestras críticas.

 

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Una nueva EXPRESIÓN cultural

Desde hace unos días convive entre nosotros una nueva publicación sobre el amplio mundo de la cultura aragonesa; con el apadrinamiento de D. José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española (RAE), editada por Aragonex (Asociación Aragón Exterior), y realizada con la colaboración de Erial Ediciones como Consejo Asesor de la misma, ha visto la luz EXPRESIÓN CULTURAL.

Con contenidos tanto para el lector en general como para el más especializado culturalmente, encontramos secciones sobre todas las artes y sus creadores en nuestra región, así como reportajes, agenda, y noticias del pasado, presente o futuro de Aragón.

Además del asesoramiento cultural, Erial Ediciones se ha hecho cargo de una de las secciones principales: Cuadernos de pensamiento. En ella hallaréis artículos sobre distintas facetas artísticas, lingüísticas, sociológicas o políticas relacionadas con el hecho cultural de nuestra región.

EXPRESIÓN CULTURAL se encuentra en plena fase de difusión y expansión distributiva y en estos momentos la podéis encontrar en bibliotecas, centros sociales y culturales o casas regionales aragonesas, en breve también en centros educativos y universidades; pero para un acceso más directo podéis leer su versión electrónica en PDF que encontraréis aquí.

Os animamos a leerla globalmente y por supuesto a escrutar en particular nuestra sección de Pensamiento. Cualquier comentario sobre alguno de los artículos firmados por nosotros (pags. 91 a 102 del PDF) será bien recibido.

Erial Debates: Los museos de arte moderno

Como acto de presentación social a público y medios periodísticos de nuestros proyectos y realidades, en Erial Ediciones hemos organizado un acto cultural en el que acontecerá el primero de nuestros Erial Debates.

En este estreno nuestra mesa redonda girará alrededor del arte y sus espacios; bajo el título “Museo Pablo Serrano: Los museos en el mundo de hoy”, Luis Beltrán Almería (Universidad de Zaragoza), Concepción Martínez Latre (Museo de Zaragoza), Llatzer Moix (La Vanguardia) y Manuel Medrano Marqués (Universidad de Zaragoza) expondrán y debatirán sobre museos, arte y modernidad.

IAACC Pablo Serrano

 Os esperamos a todos el próximo miércoles, 30 de noviembre, a las 19 horas, en la Sala de Audiovisuales del Colegio La Salle Gran Vía – Zaragoza (Calle Santa Teresa de Jesús, 23). Es hora de conocernos en persona.

¿Qué es Erial Ediciones?

Algo que acaba de concluir su largo periodo de gestación. Pretendemos ser la editorial en ciernes que imaginaron cinco estudiantes de filología hispánica unidos por su amor a la razón, logos —valga la redundancia—. 

Hoy, creciendo en ideas y en planes, esos cinco estudiantes, ya licenciados, nos hemos unido a unos amigos cargados de experiencia en el mundo del arte, del periodismo, del pensamiento y de las artes escénicas, con quienes estamos a punto de fundar una revista desde la que iniciar su andadura por el turbulento laberinto de las letras y  las artes. Difícil peregrinación por esos mundos editoriales a los que intentamos acceder sin ánimo de lucro, con muchas ganas, mucha ilusión y cargados de humildad, aun sabiendo, porque alguien lo dijo antes, que la humildad es la virtud de quienes no poseen otra. No queda otra que trabajar con ilusión para ir ganando virtudes.

Foto fundacional
 

Erial Ediciones es una idea de Antonio M. Melendo, Fernando Morlanes, Santiago Paricio, Isabel Rosado y Toni Villas de la que forman parte fundamental: Luis Beltrán Almería, Juan Domínguez Lasierra, Fernando Gracia Guía, Tomás Martín Remón, Eugenio Mateo Otto y Mario Sasot, reconocidos nombres de la cultura zaragozana. Y esperamos que lo hagan muchos más; porque Erial Ediciones es una asociación abierta a todos los que quieran crear, hacer cultura y contribuir a su divulgación.

Algunos de los primeros miembros asociados
 

Poco a poco iremos compareciendo ante vosotros a través de este blog y explicándoos nuestros proyectos, nuestros sueños y, esperemos que también, nuestros logros. Bienvenidos a Erial ediciones.

Conferencias literarias

Dentro de las diversas actividades culturales de Erial Ediciones y de varios de sus componentes, el próximo jueves 10 de Noviembre, a las 11h. en el salón de actos del Colegio La Salle Gran Vía, Fernando Morlanes, presidente de nuestra editorial y asociación cultural, ofrecerá dentro del ciclo de conferencias del Club Cultural 33 una clase magistral sobre el escritor, traductor y crítico literario Juan Eduardo Zúñiga. Os animamos a todos a asistir para conocer algo más sobre la vida y obra de uno de los últimos clásicos vivos de nuestra literatura.

Juan Eduardo Zúñiga
 

Asimismo, reseñar que hace escasos días en el mismo ciclo cultural otro de nuestros asociados, Eugenio Mateo, impartió una conferencia sobre El Principito de A. de Saint-Exupéry. Acontecimiento que podemos ver narrado y retratado en su propio blog.

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